29.6.07

Salón de moda

Pepa Prieto ‘customiza’ los muebles para que conserven su utilidad sin perder su valor como obras únicas


Es probable que no recordéis nada de esto pero, de todas maneras, vale la pena el intento. Ejercicio de memoria uno: ¿Os suenan de algo los nombres de Eva Pérez y Cutu Mazuelos? Segunda pista: ¿Tenéis presente al festival ‘Modorrra’ o a la firma Stone Designs? Venga, chicos, tranquilos, que no estáis en un examen. Última ronda. ¿Sabéis qué son los proyectos ‘Linehouse’ y ‘Minisite’? Vale, basta de preguntas. Como ya sabréis los memoriosos, ‘Modorrra’ es una plataforma anual para los jóvenes creadores y su última edición (la quinta), tuvo lugar en Bilbao hace exactamente un año.

En aquella oportunidad se reunieron diversos artistas. Entre ellos, Cutu Mazuelos y Eva Pérez, los responsables de Stone Designs. Su especialidad era (y es) el diseño de interiores, concretamente, del mobiliario, y llegaron a la capital vizcaína con dos proyectos sorprendentes. A
través de sus muebles, la dupla abordaba el gran problema de los minipisos y, más allá de las ‘críticas constructivas’, proponía diferentes soluciones. Su trabajo, por supuesto, no pasó desapercibido... ni en Bilbao, ni en Milán ni en Madrid, donde residen y trabajan desde hace más de diez años.

Precisamente es allí donde, en la actualidad, dirigen una sala de exposiciones; un ‘show room’ propio que, sin embargo, no enseña sólo sus obras. Este centro madrileño, que comenzó su andadura hace poco, está abierto a nuevas propuestas y, también, a nuevos creadores. Los propios Eva y Cutu, de hecho, han decidido hacer trabajos colectivos que mantienen sus líneas de base pero incorporan, como ‘plus’, el diseño de otros. En concreto, los de una mujer: Pepa Prieto.

Artista multifacética donde las haya –ha pasado de la moda a la ilustración y de ser una currela ‘freelance a ser profesora–, esta granadina ha colaborado con los chicos de Stone Designs para dar a luz una curiosa exposición. Porque, ¿cómo podría definirse si no al ‘tuneo’ del arte? Bueno, está bien, aquí va la explicación. Ayer de tarde, el trío inauguró una muestra que, por un lado, recoge parte de la obra de Pepa y, por otro, acopla sus creaciones a los muebles de Cutu y Eva. «Lo que ha hecho es customizar nuestras piezas», resume la dupla, que ha visto cómo cambiaba el mobiliario en apenas una semana.

Adaptado al mobiliario
«Para mí fue una experiencia totalmente nueva –añade ella–. Suelo hacer dibujos para marcas de snowboard y de manera más industrial, pero, en este caso, tuve que plasmar mis diseños en superficies distintas y volver a lo artesano». Con esto último se refiere a la técnica, que recurrió a las lacas acrílicas y «al rotulador de toda la vida» porque los trazos se hicieron a mano, con todo lo que ello implica. «Fue un desafío, sin duda –opina–. Mi estilo está bastante definido pero, en un caso como este, siempre me gusta mirar el trabajo del que está enfrente. No se trata de ver sólo lo mío y, por eso, los personajes están adaptados a los muebles». El resultado, claro está, se traduce en una especie de ‘híbrido’. Son obras de arte exclusivas que se venderán como piezas únicas pero que, al mismo tiempo, no están concebidas para la mera contemplación. Existe un marcadísimo factor utilitario.

Por supuesto que los sillones y las mesas ‘customizadas’ no se crearon, a priori, para darles un uso normal (léase: para que los niños salten en ellos o derramen un helado). Pero tampoco se idearon para dejarlos allí, en un rincón, sumidos en la custodia extrema o el olvido. En realidad, una vez que Pepa Prieto acabó de realizar sus trazos, las piezas fueron recubiertas con una capa de fibra de vidrio, para brindarles protección. Y he aquí otra lectura del trabajo finalizado: «Es estupendo. Sientes que, por primera vez, las obras se convierten en algo útil».

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