1.11.10

"El deporte y la integración son fundamentales para nosotros"

El camarero y deportista filipino Joran Beros pasó un año lejos de su mujer porque quería «llegar aquí con los papeles». Han formado una familia y él trabaja en el puerto deportivo.



Octubre ha sido un mes muy intenso para Sikap, la Asociación de Filipinos residentes en el País Vasco. Una exposición de artesanía en la Biblioteca de Algorta (que permaneció abierta hasta el pasado sábado) y una jornada de talleres y danzas típicas celebrada en Las Arenas han servido para poner de relieve a un colectivo que, a menudo, pasa desapercibido en Euskadi.
Joran Beros es uno de los 637 filipinos que viven entre los vascos. En estos días ha participado en las iniciativas de la asociación, aunque lo suyo, en realidad, es el deporte. «En Filipinas, el baloncesto es mucho más importante que el fútbol», cuenta. Y sus compatriotas mantienen en Euskadi esa preferencia. Por esa razón, cuando quieren confraternizar y divertirse eligen cestas en lugar de porterías.
Durante todo el verano (y parte del otoño), la comunidad filipina afincada en Getxo ha celebrado un campeonato de baloncesto. Joran es el capitán del equipo 'Hoopstar' que, después de muchos encuentros, se alzó con el primer puesto. «El deporte y la integración son fundamentales para nosotros -dice-. Y van de la mano. Cuando disputamos un partido, no solo estamos los jugadores. También asisten nuestras familias, que aprovechan para conversar. El presidente de la Asociación de Baloncesto, que asistió al último partido, estaba muy sorprendido por el poder de convocatoria», agrega a modo de anécdota.
Los encuentros se celebran los domingos, «cuando la mayoría de nosotros tiene libre». No es de extrañar, pues casi todos los filipinos trabajan en el servicio doméstico o en el sector de la hostelería. Como Jaron, que desde hace cinco años es camarero en un restaurante del puerto deportivo de Getxo. «Estoy muy contento con lo que hago. Me siento valorado y siempre me han tratado muy bien. Creo que eso es lo principal. Más allá de lo dura que sea una tarea, lo que importa es sentir que te aprecian y que eres parte de algo».
Originario de la región de Bisayas, Joran llegó al País Vasco hace siete años y medio. ¿La razón para emigrar? Su novia, que actualmente es su mujer. «Ella viajó primero. Tenía aquí a su familia y vino para trabajar». Al tomar la decisión, sabían que iban a estar un largo tiempo separados, porque querían «hacer las cosas bien y llegar aquí con papeles». Lo que no sabían era que el proceso resultaría «tan duro», ya que hubo un factor que no tuvieron en cuenta. «Cuando ella se marchó de Filipinas, estaba embarazada y no lo sabía -explica Joran-. Se enteró al llegar a Euskadi y yo lo supe estando aún en mi país, a 12.000 kilómetros de distancia».
TV en euskera y tagalo
El embarazo no cambió los planes de la pareja, pero sí les hizo el camino más arduo. Cuando él llegó al País Vasco, su hijo ya había cumplido un año y, como dice Joran, no le conocía de nada. «Fue difícil al principio, pero a mi esposa y a mí nos parecía importante tener todo en regla. De esa manera, ambos podríamos trabajar tranquilos y nos evitaríamos otros problemas más adelante», razona este filipino de 31 años que, antes de trabajar en Getxo lo hizo en el ferry 'Pride of Bilbao'.
«El empleo estaba muy bien y era interesante porque siempre había cosas nuevas. Claro que, cuando tienes hijos, no puedes pasar tanto tiempo en el mar. La familia requiere presencia», señala Joran antes de agregar que ya tiene dos hijos y «un tercero en camino».

«Mi mujer y yo estamos contentos e ilusionados. Somos felices. La verdad es que el País Vasco es muy bonito, la gente es amable y se vive bien. Además, aunque yo tengo a todos mis hermanos en Filipinas, aquí está mi familia, la que hemos creado juntos». Joran hace una pausa y añade: «Somos una mezcla interesante de culturas y es divertido, ¿sabes? Si vas a casa, encontrarás que en la tele vemos programas en euskera y en tagalo. Y descubrirás que mis hijos hablan el castellano mejor que yo. Claro... nacieron aquí».

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